Irradia emoción a la distancia. Y no es para menos: la nieta de la fundadora de Fendi y actual directora de accesorios de la marca italiana puso el ojo en los diseños de esta uruguaya. Silvia Venturini Fendi, la misma que creó el afamado bolso de mano Baguette, la invitó especialmente a presentar un desfile en el marco de la Semana de la Alta Costura de Roma. Y así fue: semanas atrás, la pasarela internacional le abrió nuevamente las puertas a Silvina Maestro, ya con experiencia en este terreno.
Esta compatriota, formada en diseño de indumentaria en el Central Saint Martins College of Art and Design, dio un paso más al mostrar su talento en el desfile que denominó The Brevity of Light. Una recopilación de sus colecciones y una exclusiva preview del nuevo trabajo se lucieron esta vez ante los entendidos de la moda. Con esto avanza en la carrera por conquistar los grandes escenarios internacionales.
La luz siempre inspira a la creadora que estudió en Londres y se fogueó en París, ni más ni menos que en la casa Givenchy. En la colección más reciente, la musa fue la primera luz creada en el universo. “Esta energía ha tardado millones de años en ser percibida por los seres humanos, y me resulta hermoso que aun hoy pueda ser percibida.
El tiempo y la mortalidad emanan de este concepto”, expresa la creadora de Primordial Light, quien supo presentar sus diseños también en el marco de la moda londinense.
En el blanco y el negro, ella encuentra la simpleza necesaria e ideal para expresarse. Ya sea juntos o por separado, para Silvina representan la “forma más pura y básica de la expresión visual, como la tinta sobre el papel, o la luz que quema el celuloide”. La austera elegancia que transmiten estos tonos hace a la estética de esta diseñadora, además del concepto de dualidad que siempre está presente en su trabajo.
En esta colección se pone en evidencia el contraste de la rigidez del algodón blanco con la fluidez del chiffon negro.
“Tenía ganas de hacer prendas que envolvieran a la mujer como si ella vistiera la noche misma, pero también hice prendas más rígidas, camisas blancas que insinúan la pureza de la luz con un sutil brillo satinado”.
Confeccionar Primordial Light le planteó a Maestro un desafío clave: el de la continuidad. Es que al principio de cada temporada, cuando se prepara para diseñar, surge la misma pregunta: “¿podré realizar algo que sea coherente con mi trabajo anterior?”. Afortunadamente lo logra, y sin forzarlo; las cosas empiezan a surgir solas. “Así como hablamos con un determinado acento o nuestra escritura manuscrita es de una cierta forma personal, mi trabajo tiende al mismo estilo”.
La uruguaya se empeña, cada día, en mejorar la calidad de las prendas; para ella es vital la excelencia del producto.
“Es un reto grande para un joven diseñador que trabaja por su cuenta llegar a un buen nivel con las diferencias de presupuesto y producción que existen, comparadas con las grandes firmas”. Y sabe de lo que habla, ya que crea de manera independiente, pero también ha diseñado para marcas reconocidas en el mundo entero. Por citar alguna, años atrás hizo una pasantía de seis meses en la empresa de Alexander McQueen, para quien realizó luego trabajos puntuales.
Ser parte de una renombrada firma le gusta por la gran estructura que está puesta al servicio de las creaciones. “Los presupuestos de producción son mucho más grandes, y los equipos que se forman con los mejores profesionales de la industria hacen que sean lugares muy interesantes para trabajar”, detalla la estilista.
Por el momento se mantiene atenta a sus inquietudes, algo que no puede hacer del todo cuando forma parte del staff de una marca, aunque está abierta a las diferentes oportunidades que puedan surgir en un futuro. Así, continúa su camino, empeñada en dejar sentada su marca personal.