Home / Notas / Cesáreas: ¿Necesidad o abuso?
Cesáreas: ¿Necesidad o abuso?
Cesáreas: ¿Necesidad o abuso?
En los últimos 30 años el número de cesáreas aumentó en todo el mundo, al punto de alcanzar en varios países lo que la Organización Mundial de la Salud denomina “proporciones de epidemia”. Es que las cifras distan bastante del 15%de partos quirúrgicos recomendados por el organismo internacional. Sin ir más lejos, el 29% de los bebés que nacieron en hospitales de Montevideo en 2010 y el 50% de los pequeños que lo hicieron en mutualistas llegaron al mundo por cesárea. Si hablamos del interior del país, las cifras descienden ligeramente al 26% en el sector público y al 41% en el ámbito privado. Una cosa es el uso terapéutico de esta cirugía y otra muy distinta el abuso. “No es comprensible que una internación quirúrgica, que es una alternativa de último recurso, se haya convertido en una opción para que el ser humano venga a este mundo”, asegura el obstetra chileno Mauricio Besio en el artículo Cesárea versus parto vaginal. Una perspectiva ética, publicado en la Revista Médica de Chile. En esta misma línea, el presidente de la Sociedad Ginecotocológica del Uruguay, Gustavo Ferreiro, asegura que la vía natural del parto es la vaginal y no se podrá comparar nunca con una cesárea. Aunque se tienda a olvidar, o se minimicen los riesgos, estamos hablando de una cirugía mayor, que precisa anestesia, y un cierto tiempo de recuperación. Eso sin contar el vínculo de la mamá con el recién nacido, que se enlentece cuando hay una operación de por medio. “Siempre que podamos vamos a elegir un parto natural, porque es fisiológico y tiene menos complicaciones”, afirma.
Aquí no solo pesan las causas médicas. El retraso de la maternidad, una tendencia propia de los últimos tiempos, incide directamente en la creciente tasa de cesáreas. A más edad, mayor es la probabilidad de presentar diabetes, hipertensión u otras enfermedades contraindicadas para un parto natural. Dicho con otras palabras: cuanto más se alejan las mujeres de la edad ideal para procrear, entre los 20 y 35 años, crece la posibilidad de una cesárea. El bajo número de estas cirugías en el sector público en relación con el privado, que asiste a más mujeres con hijos después de los 30 años, es una clara evidencia. Pero la biología no es la única que incide. También hay quienes piden una cesárea, ya sea por temor al dolor del parto o simplemente para elegir el momento de dar a luz. Así como hay embarazadas que quieren sí o sí un parto natural, aún cuando alguna razón médica indica lo contrario; también están las que le tienen terror. “Nosotros tratamos por todos los medios de que tengan un parto natural, pero tampoco las podemos obligar porque las someteríamos a una situación absolutamente estresante”, admite Ferreiro. ¿Cuánto pesa en el índice de cesáreas el hecho de que un médico cobre más dinero por resolver un parto en el block quirúrgico? Esta idea, comúnmente aceptada, es refutada por la sociedad que congrega a los ginecólogos uruguayos: “Hay instituciones que tienden a pagar lo mismo por una y otra práctica; habría que ver allí si disminuyó el número de cesáreas. Estoy seguro de que no fue así. Por otra parte, ¿cómo justificaría yo que hago una cirugía porque me pagan más si no tengo una causa médica que lo respalde? No pienso en la mala fe de los colegas, uno actúa en función de los conocimientos médicos, no de la paga”, explica el profesional. ¿evitables? Se puede practicar una cesárea antes de comenzar el trabajo de parto si hay motivos médicos que impiden o dificultan el parto vaginal; o incluso si una vez empezado surgen problemas que ponen en riesgo a la mamá o al bebé. La cirugía es inevitable cuando el feto no recibe suficiente oxígeno -lo que se conoce como sufrimiento fetal agudo-, si el cráneo es demasiado grande para pasar por la pelvis de la madre o cuando se acomoda transversalmente en el útero justo al momento de salir al mundo. Pero si se ubica en posición podálica o viene de nalgas, como se dice popularmente, no necesariamente debería terminar en cesárea, tal como sucede en la mayoría de los casos. Existe una alternativa para evitar el bisturí: la versión externa, que consiste en una maniobra de rotación del feto manipulando por fuera el abdomen de la madre. Según Jorge Carrillo, uno de los gineco-obstetras chilenos con mayor experiencia en esta práctica, se trata de una técnica antigua que perdió vigencia y que hoy, con miras a bajar la tasa de cesáreas, se está reflotando en algunos países. Una parte de las cirugías coordinadas de antemano, coinciden los especialistas, podrían ser evitadas. A juicio del médico chileno Iván Rojas, éstas solo deben concretarse cuando hay placenta previa, ante la existencia de un tumor que dificulte el paso del feto por el canal vaginal, si hay herpes genital activo y ante la presencia de malformaciones fetales. También en embarazos de tres o más niños. A las mujeres que transitaron por una cesárea anterior también se les suele indicar una nueva cirugía. Un parto después de una cesárea conlleva un peligro de rotura uterina; pero su probabilidad de ocurrencia es baja, entre 1% y 2%. Algunos doctores prefieren no correr el riesgo y si una paciente ha tenido una intervención quirúrgica, es muy probable que sus futuros embarazos terminen de la misma forma. Sin embargo, esto está cambiando: existe una alta probabilidad de que una paciente con cesárea anterior pueda tener un parto vaginal con éxito y algunos médicos, aunque son contados, hacen el intento. María Paz Fillol tuvo a su primer hijo por cesárea y en su segundo embarazo decidió jugarse por la vía vaginal. “Quería sentir lo que es dar a luz, pero mi médico me insistía que con una cirugía previa era riesgoso. Yo había leído que era posible intentar un parto natural después de una cesárea, así que consulté otras opiniones. Finalmente me cambié de equipo médico. Estaba decidida a hacer el intento”, cuenta.
Tenía 41 semanas cuando empezó el trabajo de parto. “Llegué a la clínica con 3 centímetros de dilatación y bien dolorida. Me pusieron un poco de anestesia, pero después dije que no quería más. Fue un trabajo de parto bien sentido y caminado. La etapa de pujar fue larga, hasta que por fin comenzó a salir la cabeza. Yo misma lo agarré y lo puse en mi pecho. Tuvimos dos horas de apego y empezó a mamar al poco rato. ¡Fue una experiencia tan distinta a la primera! Me siento orgullosa de lo que viví, la sensación de logro fue muy linda. Este segundo parto fue una experiencia reparadora”. María Paz transitó el parto con disfrute, pero no todas las mujeres lo viven de la misma manera. De hecho, el dolor fuerte y prolongado hace que muchas terminen rogando por entrar a cirugía. Para Ferreiro, esto es perfectamente evitable. “Si yo te pregunto a ti qué preferís: pasar 10 horas de trabajo de parto con una analgesia donde las contracciones no te duelen o estar 6 horas con dolor y molestia en cada contracción, seguramente elijas la primera opción”, manifiesta el profesional uruguayo. La analgesia es clave para el ginecólogo, pero hoy en día no es una prestación obligatoria del Ministerio de Salud Pública, por lo que la gran mayoría de las mutualistas la cobran aparte. “Nadie tiene porqué estar tolerando el sufrimiento, advierte Ferreiro, en otros países es un hecho que la mujer recibirá analgesia. Cuando ingresa a la institución ya le preguntan si no la quiere. En Uruguay la realidad es diferente pero debería imitar a estos paises porque la analgesia favorece la progresión del trabajo de parto; no lo sufre sino que lo disfruta. Eso bajaría el número de cesáreas”, dice convencido. También lo haría si se reducen las inducciones sin indicación médica, práctica que engrosa el porcentaje de cesáreas evitables, asegura el médico chileno Rojas: “Alrededor de un 40% de todas las inducciones terminan en cesárea”. Esto, porque las contracciones generadas farmacológicamente son diferentes al proceso natural: son muy potentes desde el inicio, lo que puede agotar la reserva respiratoria de la placenta, aumentando el riesgo de sufrimiento fetal y las probabilidades de que el bebé encaje mal en la pelvis. Su colega uruguayo Gustavo Ferreiro aclara que así como las cesáreas precisan una justificación médica, también la necesitan las inducciones; “no se hace porque los padres o los médicos quieran que nazca antes”.

 Los riesgos
Hoy en día en Uruguay es muy poco probable morir en el parto. Pero lo cierto es que los riesgos se multiplican cuando hay una cesárea de por medio. En pleno siglo XXI todavía hay quienes siguen creyendo erróneamente que esta cirugía es más segura que un parto natural, y ese mito no es fácil de borrar. La pregunta es hasta qué punto el médico puede convencer a la paciente de lo contrario. “Tenemos que darle toda la información y explicarle cada duda para que pierda el miedo”, dice el ginecólogo, quien alienta a las embarazadas a asistir a las clases de parto para que sepan qué sucederá el día del nacimiento y así contrarrestar el temor a lo desconocido. Aún así, las mujeres tienen la última palabra y hay quienes no están dispuestas a cambiar de parecer. Si de hablar de complicaciones se trata, las más frecuentes tienen que ver con infecciones de la vía respiratoria. Podría haber daño de órganos vecinos, una hemorragia grave, trombosis pelviana o de extremidades inferiores para la madre, y complicaciones derivadas del uso de la anestesia en la mujer y el bebé. A esto se agregan posibles dificultades para los recién nacidos. Cuando un pequeño nace por parto natural significa que estaba listo. En cambio, cuando lo hace por cesárea, el tiempo no siempre es el correcto. “Un feto con una edad gestacional de entre 36 y 38 semanas aún es inmaduro, aunque en teoría esté a término". Estudios norteamericanos demuestran que los bebés nacidos por cesárea tienen mayor riesgo de presentar síndrome de distrés respiratorio transitorio, pues les cuesta más adaptarse al brusco cambio entre el útero y el medio externo. “El parto por el canal de parto ayuda al bebé a expulsar las mucosidades de sus vías respiratorias. En una cesárea no existe este proceso”. Los números se alejan del 15 por ciento ideal de cesáreas que plantea la OMS; y los médicos se preguntan cuántos países del mundo presentan actualmente una tasa similar. Para Ferreiro, aquí las cifras no son tan importantes como los resultados obstétricos: “¿Podemos bajar la cantidad de cesáreas pero a la vez mantener la buena evolución materna y la de los recién nacidos? Habría que analizarlo así; porque existen números fríos imposibles de disminuir”.
 (De Paula Chile, adaptado a Uruguay por Carla Rizzotto)





¿Afecta el vínculo?
 Un estudio, realizado en 2010 por investigadores de la Universidad de Chile y la Universidad del Desarrollo, analizó la frecuencia de patrones de apego en la primera infancia y arrojó que cerca del 80% de las mujeres que tienen un parto vaginal logran un vínculo seguro con su hijo, un 20% más que las que tienen cesárea. “La diferencia estaría dada por el grado de conexión entre la madre y el bebé en el proceso del parto. En una cesárea hay una actitud más pasiva por parte de la madre. Sus emociones y su mente no perciben el proceso del nacimiento. Es un antes de estar embarazada y un después”, explica Mónica Kimelman, académica del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, quien formó parte del estudio. También hay más dolor y dificultad para moverse en los días sucesivos y esto interviene en la relación madre-hijo. Por otra parte, la leche tarda más en bajar: normalmente llega a las 48 horas después de un parto vaginal, mientras que puede demorarse 4 días luego de una cesárea, lo que puede derivar en el uso del suero glucosado.


En el banquillo
Los ginecólogos le temen cada vez más a los juicios. Y esto no llama la atención si se tiene en cuenta que son los especialistas más demandados a nivel mundial por los pacientes y sus familiares. Cabe preguntarse entonces si la preocupación de afrontar una demanda por algo que salió mal durante el trabajo de parto o el parto natural incide en el aumento de cesáreas. Para el presidente de la Sociedad Ginecotocológica del Uruguay, Gustavo Ferreiro, “decir que hay más cesáreas por miedo a una demanda sería asumir erróneamente que la cirugía no tendrá ninguna complicación”. El ginecólogo, al igual que sus colegas, toma la decisión de hacer una cesárea convencido de que es lo mejor para la paciente. Sin embargo, es consciente de los riesgos que eso puede acarrear y de cómo eso puede afectar a futuro. “Puede pasar que un médico que tuvo una complicación en una práctica se vea condicionado en posteriores eventos. La demanda es un hecho muy traumático y desgastante que puede afectar al profesional, aunque no debería suceder si actuó bien en la primera instancia”
Cesáreas: ¿Necesidad o abuso?

Más notas

Galerías de sociales

Top 10

Ediciones anteriores

Noviembre 2014:
Edición Revista Paula Noviembre 2014
Octubre 2014 :
Edición Revista Paula Octubre 2014
Setiembre 2014:
Edición Revista Paula Setiembre 2014
Julio 2014:
Edición Revista Paula Julio 2014
Junio 2014:
Edición Revista Paula Junio 2014
Mayo 2014:
Edición Revista Paula Mayo 2014
Abril 2014:
Edición Revista Paula Abril 2014
Marzo 2014:
Edición Revista Paula Marzo 2014
Febrero 2014:
Edición Revista Paula Febrero 2014
Enero 2014:
Edición Revista Paula enero 2014
Diciembre 2013:
Edición Revista Paula diciembre 2013
Noviembre 2013:
Edición Revista Paula noviembre 2013
Octubre 2013:
Edición Revista Paula octubre 2013
Setiembre 2013:
Edición Revista Paula Setiembre 2013
Agosto 2013:
Edición Revista Paula Agosto 2013
Julio 2013:
Edición Revista Paula Julio 2013
Junio 2013:
Edición Revista Paula Junio 2013
Mayo 2013:
Edición Revista Paula Mayo 2013
Abril 2013:
Edición Revista Paula Abril 2013
Marzo 2013:
Edición Revista Paula marzo 2013
Febrero 2013:
Edición Revista Paula febrero 2013
Enero 2013:
Edición Revista Paula enero 2013
Diciembre 2012:
Edición Revista Paula diciembre 2012
Noviembre 2012:
Edición Revista Paula noviembre 2012
Octubre 2012:
Edición Paula Novios octubre 2012
Setiembre 2012:
Edición Revista Paula setiembre 2012
Agosto 2012:
Edición Revista Paula agosto 2012
Julio 2012:
Edición Revista Paula julio 2012
Junio 2012:
Edición Revista Paula junio 2012 
Mayo 2012:
Edición Revista Paula Abril 2012 
Abril 2012:
Edición Revista Paula Abril 2012 
Marzo 2012:
Edición Revista Paula Febrero 2012 
Febrero 2012:
Edición Revista Paula Febrero 2012 
Enero 2012:
Edición Revista Paula Enero 2012
Diciembre 2011:
Edición Revista Paula Diciembre 2011
Noviembre 2011:
Edición Revista Paula Noviembre 2011
Octubre 2011:
Edición Revista Paula Octubre 2011
Setiembre 2011:
Edición Revista Paula Setiembre 2011
Agosto 2011:
Edición Revista Paula mayo 2011
Julio 2011:
Edición Revista Paula mayo 2011
Junio 2011:
Edición Revista Paula junio 2011
Mayo 2011:
Edición Revista Paula mayo 2011
Abril 2011:
Edición Revista Paula Abril 2011
Marzo 2011:
Edición Revista Paula Marzo 2011
Febrero 2011:
Edición Revista Paula Febrero 2011
Enero 2011:
Edición Revista Paula Enero 2011
Diciembre 2010:
Edición Revista Paula Diciembre 2010
Noviembre 2010:
Edición Revista Paula Noviembre 2010
Octubre 2010:
Edición Revista Paula Octubre 2010
Setiembre 2010:
Edición Revista Paula Setiembre 2010
Agosto 2010:
Edición Revista Paula Agosto 2010
Julio 2010:
Edición Revista Paula Julio 2010
Junio 2010:
Edición Revista Paula Junio 2010
Mayo 2010:
Edición Revista Paula Mayo 2010
Abril 2010:
Edición Revista Paula Abirl 2010
Marzo 2010:
Edición Revista Paula Marzo 2010
Febrero 2010:
Edición Revista Paula Febrero 2010
Enero 2010:
Edición Revista Paula Enero 2010
Diciembre 2009:
Edición Revista Paula Diciembre 2009
Noviembre 2009:
Edición Revista Paula Noviembre 2009
Octubre 2009:
Edición Revista Paula Octubre 2009
Setiembre 2009:
Edición Revista Paula Setiembre 2009
Agosto 2009:
Edición Revista Paula Agosto 2009
Julio 2009:
Edición Revista Paula Julio 2009
Junio 2009:
Edición Revista Paula Junio 2009
Mayo 2009:
Edición Revista Paula Mayo 2009
Abril 2009:
Edición Revista Paula Abril 2009
Marzo 2009 :
Edición Revista Paula Marzo 2009
Febrero 2009:
Edición Revista Paula Febrero 2009
Enero 2009:
Edición Revista Paula Enero 2009
Diciembre 2008:
Edición Revista Paula Diciembre 2008
Noviembre 2008:
Edición Revista Paula Noviembre 2008
Octubre 2008:
Edición Revista Paula Octubre 2008
Setiembre 2008:
Edición Revista Paula Setiembre 2008
Agosto 2008:
Edición Revista Paula Agosto 2008
Julio 2008:
Edición Revista Paula Julio 2008
Junio 2008:
Edición Revista Paula Junio 2008
Mayo 2008:
Edición Revista Paula Mayo 2008
Abril 2008:
Edición Revista Paula Abril 2008
Marzo 2008:
Edición Revista Paula Marzo 2008
Febrero 2008:
Edición Revista Paula Febrero 2008
Enero 2008:
Edición Revista Paula Enero 2008
Diciembre 2007:
Edición Revista Paula Diciembre 2007
Noviembre 2007:
Edición Revista Paula Noviembre 2007
Octubre 2007:
Edición Revista Paula Octubre 2007
Setiembre 2007:
Edición Revista Paula Setiembre 2007
Agosto 2007:
Edición Revista Paula Agosto 2007
Julio 2007:
Edición Revista Paula Julio 2007
Junio 2007:
Edición Revista Paula Junio 2007
Mayo 2007:
Edición Revista Paula Mayo 2007
Abril 2007:
Edición Revista Paula Abril 2007
Marzo 2007:
Edición Revista Paula Marzo 2007
Febrero 2007:
Edición Revista Paula Febrero 2007
Enero 2007:
Edición Revista Paula Enero 2007
Diciembre 2006:
Edición Revista Paula Diciembre 2006
Noviembre 2006:
Edición Revista Paula Noviembre 2006
Octubre 2006:
Edición Revista Paula Octubre 2006
Setiembre 2006:
Edición Revista Paula Setiembre 2006
Agosto 2006:
Edición Revista Paula Agosto 2006
Julio 2006:
Edición Revista Paula Julio 2006
Junio 2006:
Edición Revista Paula Junio 2006
Mayo 2006:
Edición Revista Paula Mayo 2006
Abril 2006:
Edición Revista Paula Abril 2006
Marzo 2006:
Edición Revista Paula Marzo 2006
Febrero 2006:
Edición Revista Paula Febrero 2006
Enero 2006:
Edición Revista Paula Enero 2006
Diciembre 2005:
Edición Revista Paula Diciembre 2005
Noviembre 2005:
Edición Revista Paula Noviembre 2005
Octubre 2005:
Edición Revista Paula Octubre 2005
Junio 2005:
Edición Revista Paula Junio 2005
Mayo 2005:
Edición Revista Paula Mayo 2005
Abril 2005:
Edición Revista Paula Abril 2005
Marzo 2005:
Edición Revista Paula Marzo 2005
Febrero 2005:
Edición Revista Paula Febrero 2005
Enero 2005:
Edición Revista Paula Enero 2005
Diciembre 2004:
Edición Revista Paula Diciembre 2004
Noviembre 2004:
Edición Revista Paula Noviembre 2004
Octubre 2004:
Edición Revista Paula Octubre 2004
Setiembre 2004:
Edición Revista Paula Setiembre 2004
Agosto 2004:
Edición Revista Paula Agosto 2004
Julio 2004:
Edición Revista Paula Julio 2004
Junio 2004:
Edición Revista Paula Junio 2004
Mayo 2004:
Edición Revista Paula Mayo 2004
Abril 2004:
Edición Revista Paula Abril 2004
Marzo 2004:
Edición Revista Paula Marzo 2004
Febrero 2004:
Edición Revista Paula Febrero 2004
Enero 2004:
Edición Revista Paula Enero 2004
Diciembre 2003:
Edición Revista Paula Diciembre 2003
Noviembre 2003:
Edición Revista Paula Noviembre 2003
Octubre 2003:
Edición Revista Paula Octubre 2003
Setiembre 2003:
Edición Revista Paula Setiembre 2003
Agosto 2003:
Edición Revista Paula Agosto 2003
Julio 2003:
Edición Revista Paula Julio 2003
Junio 2003:
Edición Revista Paula Junio 2003
Mayo 2003:
Edición Revista Paula Mayo 2003
Abril 2003:
Edición Revista Paula Abril 2003
Marzo 2003:
Edición Revista Paula Marzo 2003
Febrero 2003:
Edición Revista Paula Febrero 2003
Enero 2003:
Edición Revista Paula Enero 2003
Diciembre 2002:
Edición Revista Paula Diciembre 2002
Noviembre 2002:
Edición Revista Paula Noviembre 2002
Octubre 2002:
Edición Revista Paula Octubre 2002
Setiembre 2002:
Edición Revista Paula Setiembre 2002
Agosto 2002:
Edición Revista Paula Agosto 2002
Julio 2002:
Edición Revista Paula Julio 2002
Junio 2002:
Edición Revista Paula Junio 2002
Mayo 2002:
Edición Revista Paula Mayo 2002
Abril 2002:
Edición Revista Paula Abril 2002
Marzo 2002:
Edición Revista Paula Marzo 2002
Febrero 2002:
Edición Revista Paula Febrero 2002
Enero 2002:
Edición Revista Paula Agosto 2002
Diciembre 2001:
Edición Revista Paula Diciembre 2001
Noviembre 2001:
Edición Revista Paula Noviembre 2001
Octubre 2001:
Edición Revista Paula Octubre 2001
Setiembre 2001:
Edición Revista Paula Setiembre 2001

2014 / 2013 / 2012 / 2011 / 2010 / 2009 / 2008 / 2007 / 2006 / 2005 / 2004 / 2003 / 2002 / 2001 /
Ver todas las ediciones

¿Proponenos el próximo Top 10?

Proponenos un tema para que generemos juntos el próximo Top 10.

HORÓSCOPO / Escorpio

Es el signo de la profundidad emocional y puede enfrentar hasta la muerte por defender sus sentimientos. como ...

Normas Generales de Participación

1) El País S.A. ofrece diversos ámbitos para ejercer la libertad de expresión y estimular el saludable hábito democrático del debate y la reflexión colectiva. Todos los usuarios registrados pueden participar en nuestros Comentarios, Foros, Blogs, Periodismo Ciudadano, etc., pero al hacerlo asumen responsabilidades que deben conocer y aceptar.
2) En beneficio de esas libertades que se procura promover, la Revista Paula de El País acogerá contenidos ofrecidos por los usuarios en el entendido de que quienes los remiten son responsables de ellos. Por tanto El País S.A. no es responsable por expresiones que le son ajenas y advierte que no necesariamente las comparte. Al ejercer el derecho de participar se nos exonera del compromiso de confidencialidad respecto a su identidad en caso de litigio, puesto que son los respectivos usuarios y no nosotros los responsables de sus actos. 
3) Sólo pueden participar en estos ámbitos los usuarios previamente registrados, que aceptaron nuestras normas de comportamiento.  
4) No todos los contenidos ofrecidos por los usuarios serán reproducidos; El País S.A. se reserva el derecho de escoger entre los contenidos que se le ofrezcan y de retirarlos sin dar razones
5) Ocasionalmente El País S.A. puede considerar que algún contenido (texto, fotos, videos, etc.) aportado por un usuario tiene interés suficiente para ser difundido en nuestras versiones digital e impresa, así como en sitios aliados o asociados en cuyo caso se hará referencia al autor respetando su nombre o su seudónimo. Al aceptar las presentes Normas de Participación, el usuario debe tener presente que está cediendo su derecho de uso sin costo y sin ninguna otra retribución
6) Quienes no compartan estas Normas de Participación no están autorizados a participar en la Revista Paula de El País

Normas de Comportamiento de La Revista Paula

Sin perjuicio de las advertencias formuladas en las Normas de Participación, los usuarios que opten por participar deben leer detenidamente las prohibiciones y recomendaciones que se describen.
1) No se atentará contra el derecho a la intimidad, al honor y a la propia imagen o nombre.
2) No se introducirán contenidos ofensivos o discriminatorios contra personas o grupos de ellas. Esta disposición se extiende a contenidos eventualmente considerados inmorales o pornográficos.
3) No se promoverá la violencia, el incumplimiento de normas vigentes, o el boicot contra personas, empresas o instituciones, incluyendo otros blogs.
4) No se introducirá información confidencial ni propia ni ajena y se respetarán estrictamente los derechos de autor de terceras personas, empresas o instituciones, incluyendo fotos, videos y marcas.
5) No se utilizará la Revista Paula de El País para prácticas comerciales o publicitarias.
6) Se velará por el respeto de las ideas ajenas, así como por el rigor y veracidad de los argumentos. Se contribuirá al respeto del  derecho a la libertad de expresión y de información.
7) Los usuarios tendrán la posibilidad y la obligación moral de "reportar abuso" en caso de contenidos que consideren afecta algunos de los valores que procuramos preservar por encima de las libertades que deseamos otorgar. Un contenido "denunciado" será instantáneamente descartado y enviado a nuestra Administración de Participación
8) Las decisiones de la Revista Paula de El País, incluyendo desde la supresión de un contenido hasta la expulsión de un usuario registrado, son inapelables.
9) Quienes no compartan estas Normas de Comportamiento, no están autorizados a participar en la Revista Paula de El País.