Hace pocas semanas la subasta de “El grito” de Edvard Munch en US$ 120 millones marcó un nuevo récord de venta en el mercado del arte. La abultada cifra que alcanzó la obra fue tema de conversación. Una noticia, si se quiere, que circuló a contrapelo de las que pueden leerse en las “páginas sepias” de los suplementos de economía de los periódicos, donde las palabras crisis o restricción dicen presente a diario desde hace algunas temporadas. Sucede, que como pocos, el del arte, es un mercado que mantiene su buena salud pese a la depresión económica que actualmente afecta a Europa y Estados Unidos. Las repercusiones cada vez más exitosas que tienen diferentes eventos de artes plásticas así lo demuestran. Como la Feria Internacional de Arte Contemporáneo de Buenos Aires (arteBA), que también se separó de los sacudones del mercado financiero internacional. Las cifras de venta de obras, sumado a la participación de más de 120 mil personas, son ejemplos de ello. Resultado de una elaborada y minuciosa gestión sostenida en 21 años de trabajo. Incluso en momentos económicos crudos, como lo fueron las crisis de 2002 y 2009, arteBA mantuvo sus estadísticas de venta y participación. La clave para mantener esta continuidad: un equilibrio entre alianzas estratégicas, innovación y la audacia de ser un encuentro de arte abierto a todos los públicos.
Facundo Gómez Minujin, presidente de la Fundación arteBA, tiene claro el escenario. Por ello este año por un lado redobló el esfuerzo para poner en alto a U-Turn Project Rooms by Mercedes Benz, la sección más internacional de la feria. Y por otro, renovó la apuesta para impulsar a los artistas emergentes en secciones como Barrio Joven Chandon, o las jornadas dedicadas a coleccionistas, presentes en Art Conversations. Precisamente, uno de los diferenciales estratégicos se fijó en un cambio de paradigma. A diferencia de otras grandes ferias de arte contemporáneas esta incorporó al puzzle de participantes a noveles galeristas, con lo que se habilita tanto a los profundos conocedores, como los visitantes amateurs, a que puedan adquirir obras. Fue así que este año pudo encontrarse piezas desde 200 pesos argentinos ($U 700).
En 21 años, arteBA “ha consolidado su liderazgo, mantenemos firme el apoyo al arte joven con premios a la experimentación y tenemos un programa de acciones innovador. Hoy focalizamos en la internacionalización, sin perder de vista que nuestro rol ha sido, y es, acompañar, aglutinar y aprender de todos los agentes que conforman el sistema del arte”, explicó Gómez Minujun al diario La Nación.
Entrelazados
La feria abrió sus puertas entre el 18 y el 21 de mayo. Cinco días intensos de trabajo, intercambios, ventas y contemplación. Más de 60 galerías de 15 países dispusieron sus obras en un escaparate que se observó desde los cuatro puntos cardinales, corroborando aquello que empezó siendo un rumor y que hoy se escucha a viva voz: el arte contemporáneo latinoamericano disfruta de un auge sostenido.
“Tienen artistas extraordinarios, pero se necesita un espacio para la experimentación y la presentación”, opinó Abesh Mirvali, curadora de U-Turn. En conversación con La Nación, la especialista en arte que dirige actualmente la Bienal de las Américas en Denver, Estados Unidos, subrayó el nivel de profesionalismo que ostenta arteBA.
Este 2012 por segundo año consecutivo, Mirvali montó U-Turn con la idea de crear una plataforma para mostrar desde Argentina las tendencias internacionales. “El arte es tan global que no hay etiquetas nacionales. Eso se hizo evidente con la primera edición de U-Turn” en 2011, agregó. En la reciente edición repitió el tópico. Por ello el enfoque curatorial tuvo “un balance entre las formas más tradicionales, como pintura y escultura, con obras socialmente enraizadas, pero muy sutiles”.
Uno de las improntas más interesantes de Mirvali es su generosidad. Como “embajadora” de la feria argentina en el mundo, le apasiona promover nuevos diálogos entre artistas, ser nexo entre los que no se conocen y contactarlos entre sí. “Si me piden que recomiende a alguien y tengo los contactos ¿por qué no los voy a usar? Regalé toda mi agenda”, confesó.
Consagrados y emergentes
“¿Qué es arte? No hay una sola respuesta, pero entiendo que arte es hacer cosas que otros califican de manera sensible como arte sin necesidad obligatoria de tener el título de arte”, dijo el artista argentino Julio Le Parc, en una de las varias ruedas de prensa realizadas durante la feria. Consagrado en el escenario internacional, a sus 83 años Le Parc fue uno de los puntos de atención. Su trayectoria fue homenajeada durante la inauguración de la feria, y dos obras cinéticas de Le Parc, Continuel Movile NT y Lames réfléchissantes, fueron expuestas en EspacioArte, diseñado por Aeropuertos Argentina 2000. El artista, que reside en París, acudió a la cita acompañado de su hijo Yamil, quien definió a su padre como “el Maradona del arte plástico” argentino.
En otros pasillos, tres colectivos de artistas exhibieron sus obras que fueron seleccionadas de un total de 150 para competir por el Premio arteBA-Petrobras de Artes Visuales. No exentos de la polémica que genera en el público la premiación en arte contemporáneo, en esta novena edición el jurado se inclinó por Splatter Morfogenético/Arl T Maschine del colectivo Post Traumatic Kunst Ensemble. Con la consigna de experimentar, los cuatro artistas bonaerenses que forman parte del grupo, Silvina Aguirre, Laura Bilbao, Roberto Conlazo y Lux Lindner, advertían al visitante sobre las consecuencias de participar en su obra. "Visitar el stand de Post Traumatic Kunst Ensemble mejora su figura y ánimo reduciendo la grasa del abdomen y secando el estiércol dentro de su cerebro al grado que le permite funcionar como combustible". El primer premio dejó atrás a las intervenciones tituladas "La multisectorial invisible” y Pop Up Cartoon, un proyecto de radio realizado especialmente para los artistas participantes de la feria que cosechó muchos adeptos entre el público joven y en las redes sociales.
URUGUAY AL SUR
Antes de que arteBA fuese una realidad, cuando aún no existía más que como idea, Galería Sur de Uruguay ya formaba parte del proyecto. El espacio, que este 2012 presentó artistas como Marcelo Legrand y Eduardo Cardozo, fue uno de los dos representantes de Uruguay en la feria. Martín Castillo representante de Galería Sur, detalló que esta edición fue un éxito. Narró en tal sentido que se pudo comercializar más obras que en ediciones anteriores y que se concretaron nuevos proyectos para artistas que exhiben en su galería. Como Legrand, que acordó la realización de dos muestras en 2013, una de ellas en el Museo de Artes Plásticas, Eduardo Sívori.
El experto en arte moderno y contemporáneo, opinó que arteBA es una feria donde se recogen cosas importantes. “Llegan representantes de museos e instituciones de Estados Unidos y Europa. También muchos coleccionistas estadounidenses y de varios países de Latinoamérica. Todos cada vez están más interesados en los artistas de América Latina. Hay una revalorización del arte latinoamericano en su conjunto”, comentó. La Galería Sur junto con Del Paseo fueron las únicas representantes de Uruguay en arteBA. No obstante, Galería Abate de Buenos Aires, también presentó obras de artistas uruguayos, como fue el caso del tacuaremboense, Dani Umpi.
Fotos: gentileza ARTEBA