Aquí los únicos que vuelan son los pájaros”. Con esta inscripción sobre una madera tallada, Pueblo Edén –en el camino que une Maldonado y Lavalleja– recibe a un visitante que ya llega maravillado por el paisaje –sinuoso y serrano– de la ruta 12. Tranquilidad es la consigna de este pueblo que alberga apenas a unos 70 habitantes decididos a cultivar lo que llaman la slow life.
El cuidado de la villa, la prolijidad de sus casas, la abundancia de sus huertas y la amabilidad de sus anfitriones dejan constancia de que la vida –lenta, pintoresca y bien lejos del estrés– resulta placentera para estos pobladores que contagian de optimismo al visitante.
La Posta de Vaimaca es el único restaurante del pueblo. Atendido por sus propios dueños, Héctor Marrero y su esposa María Inés, el lugar privilegia la sencillez de una gastronomía autóctona, con un menú que se acota –en plena temporada– al cordero al vino tinto, el conejo a la pimienta y las pastas caseras como platos principales; además de tartas de frutas, vinos regionales, dulces caseros y una cocina a fuego lento.
En Punta del Este, los turistas ya saben del remanso de tranquilidad que se halla a 40 kilómetros. Y lo saben porque hace algunos años, el peluquero y divo argentino Roberto Giordano fue uno de los abanderados de la zona y eligió un terreno alto y cercano a Pueblo Edén para erigir su estancia vacacional.
Hoy, la hectárea se ha elevado en forma considerable y la mayoría de los nuevos pobladores de esta villa llegan de Europa o de Brasil, buscando en suelo uruguayo el discreto encanto de la lentitud.
*El precio de la hectárea en Pueblo Edén ya sobrepasa los 15.000 dólares.
*Se organizan bicicleteadas que parten de Punta del Este y llegan a Pueblo Edén e incluyen almuerzo en La Posta de Vaimaca. Por más información: acciontotal@acciontotal.com