Las tierras de Lavalleja, dicen los expertos, poseen un magnetismo particular, y Villa Serrana no es la excepción. A 25 kilómetros de la ciudad de Minas y entre vaivenes de cerros y valles, este poblado fundado en 1946 y con poco más de setenta habitantes, parece un dibujo perfecto llevado a la realidad.
Con casas a distinta altura, la villa está emplazada en torno al valle del arroyo Miraflores, respetando el diseño urbanístico que en la década del 40 proyectó el célebre arquitecto Julio Vilamajó como una última gran obra que nunca culminó.
Desde el Ventorrillo de la Buena Vista, una pintoresca posada que ha sido refaccionada como construcción emblemática del lugar y que desde 1979 goza de su carácter de Monumento Histórico Nacional, se puede apreciar el mejor paisaje de la zona, además de desayunar, almorzar o merendar en un ambiente moderno y acogedor.
Haciendo honor al significado de su nombre, que refiere a un hospedaje modesto en las afueras de una población, el clásico Ventorrillo ofrece también cinco cómodas habitaciones para dos, tres y cinco personas.
Si la idea es pasar la noche en una posada de campo, La Calaguala brinda la comodidad y la calidez de una residencia familiar en medio de la Parador del Lago: a toda hora cocina sencilla y sabrosa con firma del chef Nacho Quesada.
naturaleza. El establecimiento cuenta con piscina, restaurant de cocina casera, alojamiento y zona de camping en un espacio de cinco hectáreas poblado de vegetación autóctona, caminos con indicaciones, miradores y reservas de agua. Para no perder el espectáculo de la naturaleza, en el gran parque que se entrega a la laguna nació, esplenderoso, el Parador del Lago, un emprendimiento gastronómico a cargo del chef Ignacio Quesada que se completará en marzo con la esperada reinauguración del Mesón de las Cañas.
La laguna de aguas claras es el resultado del embalse del arroyo y la cañada La Leona, que se filtra a través de la represa llamada Arq. Stewart Vargas. Originalmente destinada a proveer agua a los pobladores, hoy brinda una belleza característica a este reducto escondido entre las sierras.
* A poca distancia del océano Atlántico, Villa Serrana diversifica la oferta turística de sol y playa que se concentra entre Maldonado y Rocha.
* La reapertura del Ventorrillo de la Buena Vista se llevó adelante en el marco del programa de Mejora de la Competitividad de los Destinos Estratégicos del Ministerio de Turismo y el BID.
* Se accede desde la ruta 8, tanto en el kilómetro 140 como en el 145 (denominadas 1a y 2a entrada respectivamente). Desde la segunda entrada se recorren tres kilómetros hasta llegar a la pendiente conocida como Piedra Alta, límite Norte de la Villa.