
Es una vanguardista uruguaya dedicada a pintar relatos. Optó por sorprender al público con un estilo poco convencional: el cómic. Técnicamente lo interpreta como un lenguaje comercial, debido a su origen, pero ella prefiere verlo como un relato pintoresco, cálido y vibrante. “A algunos les hace gracia, mientras otros nunca lo hubiesen imaginado y piensan qué rara manera de pintar”, confiesa la artista. Cree que su pintura causa sorpresa, ya que no es lo que se suele colgar en la pared de una casa. En el último año, ha realizado varias presentaciones nacionales e internacionales, donde relata historias con personas reconocidas popularmente. Sus últimos trabajos tratan figuras políticas como el presidente José Mujica y su esposa, Lucía Topolansky. “Me interesa trabajar con la persona conocida por el público; que cualquiera que lo mire se pueda sorprender por ver a fulano en un cómic”. De ahí que elija protagonistas que dicen algo por sí solos, sin tener que buscar el significado en lugares “recónditos”. Para Soza su profesión es grandiosa y emocionante. “Tiene varios matices y muchas sorpresas, carga con alegrías y también con sinsabores. El arte es así, inesperado y cambiante, y eso gratifica Soza: no me río del arte. continuamente”.