
Sueña con capacitarse en el exterior desde que empezó a tocar el clarinete. Luego de una década de estudio, la joven finalmente podrá concretar su aspiración: a mitad de año se instalará en Niza, Francia, para perfeccionar sus conocimientos en este instrumento musical de la familia de los aerófonos. El logro tiene un sabor más que especial ya que lo podrá cumplir gracias a una beca que ganó en muy buena ley. “Esto no es solo mérito mío; en este momento me quiero acordar de mis maestros Martín Castillos, Ariel Britos y Victoria Fernández; por ellos estoy hoy acá”, asegura Martínez, quien agradece a la Fundación Garramón por otorgarle una suma de ocho mil dólares para estudiar en el extranjero. “Cuando me anoté no tenía muchas esperanzas de ganar porque competían muy buenos músicos, por eso me sorprendió el primer premio”, cuenta la artista que actualmente integra la Orquesta Juvenil del Sodre. El sonido del clarinete la enamoró desde un primer momento; también su versatilidad para adaptarse a los distintos géneros. “La música clásica me eriza la piel, por eso quiero seguir ahondando en esta, pero también me encantaría tocar en una banda de jazz”. Ella quiere abarcar todas las ramas que pueda, de la mano del instrumento que la seduce cada día. Por ahora, la próxima parada es Niza.