Originario de California, este nadador fue el primer deportista en ganar siete medallas de oro en los mismos Juegos Olímpicos. Había aprendido a bracear de niño en las playas de Hawai y luego se alistó en las competencias de la Asociación Cristiana de Jóvenes de su ciudad, donde poco tiempo después ya contaba con un entrenador personal. Tenía apenas diez años cuando sorprendió al mundo con cinco medallas de oro en los Panamericanos de Winnipeg, a las que siguieron 28 nuevas marcas. El desempeño que mostró en Munich 1972 fue además una despedida. Con la gloria en sus manos, Spitz probó suerte como actor, pero esta vez el éxito no estuvo de su lado. Entonces la vida lo llevó luego por las aguas de los negocios de bienes raíces.